All posts filed under: Recetas

Galletas suecas

Ingredientes (salen unas 15 galletas de 5 cm de diámetro):  100  gramos (1 barrita) de mantequilla a temperatura ambiente 30 gramos (1/4 de taza) de azúcar glas 30 gramos (1/4 de taza) de harina de maíz (Maizena o corn starch) 100 gramos (3/4 taza) de harina de trigo   Elaboración: Precalentar el horno a 175ºC o 350ºF. En un bol poner la mantequilla y el azúcar. Tamizar y añadir las harinas. Si la mantequilla es sin sal poner un pellizquito al gusto. Mezclar bien la masa con las manos, no es necesario utilizar batidora. Evitar el tiempo excesivo de amasado. Una vez integrados todos los ingredientes, hacer bolitas de masa de unos 2 cm y ponerlas en la bandeja de hornear sobre papel de horno. Aplastar suavemente con la mano para darles la forma. Hornear durante unos 15 minutos sin dejar que las galletas lleguen a dorarse. Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla durante unos minutos. Degustar al natural o decorar al gusto.   Algunas notas sobre la receta: -Se puede añadir …

Pascua en tonos pastel

La primavera me pilla siempre con unas ganas enormes de cambiar de paleta de colores, y ahora que vivo en Canadá -donde aún me quedan un par de meses de invierno, según predijo la marmota local– es peor aún. Estoy deseando olvidarme del frío y la nieve. Estas galletas de Pascua son la suma de todos mis amores: minigalletas, tonos primaverales, mint, mármol y oro. ¡Es que lo tienen todo! Son parecidas a las del año anterior, y las del otro, y las del de más allá. Se ve que en marzo me entra la pastelosis, no lo puedo evitar.  Combiné varias técnicas y unos cortadores que me encantan. Aunque no se aprecia mucho en las fotos, son galletas bastante mini, de unos 4 cm. Ésas son las que más me gustan, dos bocaditos 😉 . Para hacer los huevos de pascua de colores, dejé secar bien las galletas con el icing, y luego con un cepillito salpiqué con pintura comestible dorada. Para los huevos de pascua de mármol, hice el efecto marbled que ya he …

Flores de fieltro

En Pinterest tengo varios tableros donde cuelgo mis galletas, y sólo uno con galletas ajenas que lleva por título Envidia (sana). Si fuese totalmente honesta, tendría que hacer un nuevo tablero llamado Envidia (pura y rabiosa) donde pondría todas esas ideas galleteras que me gustaría que fuesen mías, pero lamentablemente no lo son. En algunos casos, he de reconocerlo, sufro de envidia de la mala. Afortunadamente, muchas galleteras son generosas y comparten sus ideas, y esto me ayuda a gestionar la envidia. Una de ellas es Manu Pezzopane, que en su sección de CookieConnection publicó unas galletas con efecto fieltro que me estuvieron provocando palpitaciones hasta que hice las mías. Para todos aquellos que quieran hacer galletas con efecto fieltro, os recomiendo acudir al tutorial original de Manu, como hice yo para decorar estas flores. Sólo voy a hacer tres comentarios sobre mi experiencia, por si sirven a alguien: Primero: cuando dice que hay que ser paciente masajeando la bolsa para colorear el azúcar glas, yo diría que hay que ser MUY paciente. El azúcar tarda …

Cómo hacer un cake topper de galleta

No sé cómo se llama un cake topper en español, es un concepto tan americano que no sé si tenemos una palabra. Pero os voy a contar paso a paso cómo hacer una galleta decorativa de doble cara para poner encima de la tarta, como esta que hice para mi hija. 1. Comenzaremos haciendo una plantilla en papel con la imagen que deseemos, bien dibujando o imprimiendo alguna que nos guste. Es importante saber el tamaño que va a tener la tarta para hacer la galleta proporcionada y estable. 2. Preparamos la masa con nuestra receta favorita, la estiramos y la dejamos enfriar bien. Este tipo de galleta a la que le vamos a insertar un palito conviene hacerla más bien gruesa para que no se rompa. Cuanto mas grande sea la galleta, más gruesa habrá de ser. Esta tenía unos 8-9 mm. 3. Ponemos el molde sobre la masa y con un chuchillo o cortador bien afilado, iremos cortando la masa con cuidado para que los bordes queden rectos y no biselados. Una vez …

Mi niña arcoíris

Mi hija pequeña es tan maja que este año para su cumpleaños me pidió que todo fuese de colores como el arcoíris. Todo lo que diga de mi pequeña I. es poco, porque con ella se me cae la baba. Es buena, amorosa, simpatiquísima; es un rayito y más lista que el hambre. Por desgracia para mí, también es súper independiente y resolutiva, así que veo que me queda poco de mami mami. Por eso le hice tan a gusto sus galletas, porque me encanta dar mimos a mis niñas y sentir que crecen un poquito más despacio. ¡Que nació ayer y de repente ya tiene seis años! Para sorprenderla un poco, le hice un topper muy especial para poner en la tarta: una galleta de ella misma con su precioso pelito de oveja. Mala idea. No porque no le gustase, que le encantó. Sino porque no la sorprendí ni lo más mínimo: la vio mientras la horneaba y lo tuvo clarísimo. ¿He dicho ya que es un rayito? Mañana colgaré el tutorial del topper …

Sweet sixteen

Así como en los países latinos somos más dados a celebrar los quince años, en los anglosajones se lleva mucho celebrar los dieciséis con una Sweet Sixteen party. Generalmente se trata de una fiesta pequeña, en casa y con muchos dulces, pero hay quien se monta el bodorrio con vestido de princesa tipo quinceañera. Lo importante es que, como dice mi amiga Cris de elseñorotto, vivir es celebrar. Para este sweet sixteen, la mamá me encargó galletas y me pasó unas cuantas fotos de Pinterest como modelo. Se trataba de unas cookies de NatSweets con inscripciones como make a wish -piensa un deseo- o she leaves a little sparkle wherever she goes -ella deja un poco de brillo donde quiera que va-. Las galletas eran prácticamente las mismas que otras que ya había hecho anteriormente, inspiradas en NatSweets, lo cual no me emocionó demasiado. Primero porque no me gusta copiar ideas de otras galleteras, y segundo porque no me quiero repetir. Pero las cookies de NatSweets son tan bonitas -y a la mamá le hacían tanta ilusión- que accedí. Mi …

2019, año del cerdo

Cuando vives en un país tan internacional como Canadá y sobre todo en una ciudad como Toronto, acabas aprendiendo muchísimo sobre otras culturas. Para ser más precisos, primero se te caen los topicazos y luego aprendes. Un día invité a una amiga china a casa con sus hijas. Me había pasado tres horas buscando un té bueno para ofrecerle y me tocó ir a toda prisa al Ikea a por una tetera,  pero ella me sorprendió diciéndome que en China les encanta el café, y mejor si es expreso y del bueno. Me habló sobre su decisión de buscar una buena educación para sus hijas, de los derechos de la mujer, y de muchas cosas sobre la vida en Shangai de las que yo no tenía ni idea. Me doy cuenta de que soy una paleta y no sé nada sobre China, ni sobre muchísimas otras cosas. Pero como hay tantos chinos en mi barrio, me toca aprender, y qué mejor forma de empezar que con unas galletas dedicadas al año nuevo chino. El año …

Galletas de béisbol

Es imposible vivir en una ciudad americana como Toronto y no hacerte aficionado -e incluso fan– de  algún deporte. En el fútbol o soccer, como lo llaman aquí, tenemos el Toronto FC, que aquí es bueno, aunque comparado con los de Europa es un equipo muy normalito. Tampoco el fútbol americano de los Toronto Argonauts está en su mejor momento. En basket la cosa se empieza a poner seria con los Toronto Raptors, que este año va segundo, jugando de maravilla y con el español Ibaka en el equipo. Hay muchísima afición al esquí, al patinaje sobre hielo, y me ha sorprendido el curling, uno de esos deportes que parecen absurdos pero puede llegar a crear verdadera adicción. Sin duda el deporte rey en Canadá es el hockey sobre hielo, que es chulísimo, adrenalina pura. Los de Toronto son los Maple Leafs, un equipazo. Su equivalente en fútbol español sería el Atlético; no gana muchos títulos pero siempre está ahí y levanta pasiones. Cuando paseas por Toronto, hay tantos niños con camisetas de los Maple Leafs como en España niños …

Malamente

Me tiene alucinada una moda que veo proliferar últimamente a mi alrededor, la manía cada vez más frecuente de acusar a la gente de apropiación cultural. Cada día aparecen ofendidos y ofendiditos por los medios y las redes, quejándose furiosamente de que alguien les ha usurpado lo suyo. Pero no bienes materiales, sino conceptos asociados a la cultura de cada uno. Que por qué llevas kimono si no eres japonés, pero qué hace esa niña rica bailando capoeira, cómo se atreve éste a cantar un fado si nació en Estocolmo. Cuestiones absurdas en un mundo cada vez más global. La penúltima acusada de apropiación cultural que hemos tenido en España es una maravillosa cantante llamada Rosalía. Una chica joven, catalana y atrevida, que desde su amor y su conocimiento del flamenco ha hecho una mezcla explosiva con ritmos trap y ha sacado un discazo llamado El mal querer. Algunas personas han mostrado su enfado por el robo que ha hecho Rosalía. Cómo se atreve a meterse con el flamenco, si no es gitana. Si ni …