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Galletas decoradas de unicornios

Para mí, uno de los Grandes Misterios de la Humanidad son las modas. ¿Por qué de repente una cosa se pone de moda, y no otra? ¿Por qué parece que no vamos a poder sobrevivir sin algo… hasta que desaparece sin dejar rastro? ¿Por qué algunas modas se olvidan, y otras quedan ocultas durante décadas hasta que alguien las rescata? ¿Pero por qué unas sí y las otras no? Y sobre todo: ¿por qué han vuelto los jeans de lavado láser y corte de los 90, si sentaban fatal entonces y sientan fatal ahora? Llevo casi 20 años ocultando que llevé camisetas de smiley y acid house y ahora mi hija de 7 años me dice que son lo más. Que alguien me lo explique. También en el mundo de la repostería creativa caemos en modas, así que he podido constatar que existen cuatro cosas que a día de hoy son tendencia total, el último grito galletil. A saber: los cactus las piñas los flamencos y los unicornios Hace tiempo hice unos cactus en gradiente de color que tuvieron mucho éxito. Ahora le toca el turno a …

Llega la Navidad

¡Ya la tenemos aquí! No sé qué tiene la Navidad, pero cuando está a punto de llegar, parece que nos damos cuenta de golpe de que ya ha pasado un año entero. Así, de un plumazo. Con el frío que hace ahí fuera me da más gusto que nunca estar bien pegadita al horno, decorando galletas en clave navideña. Y mientras voy dejando caer litros de icing rojo y verde -y oro, mucho oro- sobre las galletas, pienso en los avances galleteros que he hecho este año y en los que aún me faltan por hacer. Como casi siempre, mi lista de cosas por aprender crece a un ritmo mucho mayor que el de las cosas aprendidas. Esto me da mucha alegría; la de momentos buenos que espero seguir pasando dedicada a las galletas. Y mientras doy vueltas a mil ideas, las galletas de Navidad van tomando forma. Unas elegantes puertas decoradas, que parecen invitarnos a entrar. Me encantan los pomos de puerta, unas perlitas doradas que encontró mi hija en el supermercado. Los clásicos copos de nieve. Esta vez …

Galletas para el Día del Padre

No me he podido resistir. No pude evitarlo y este año he repetido temática moustache para mis galletas del Día del Padre. Pero es que –ya lo conté hace justo un año– mi marido es un gran fan de los bigotes, aunque de momento no se haya apuntado a la tendencia. A pesar de repetir temática bigotera, este año he tratado de hacer unas galletas diferentes a las anteriores, y creo haberlo logrado. Tampoco demasiado complejas en cuanto a diseño, pero un poco más difíciles técnicamente. Para empezar hice la masa con mi receta clásica, y para cortarla utilicé un cortador con forma de bigote que compré en algún saldo del Michael’s por menos de $1. Luego puse el palito a las galletas, como para presentarlas a modo de bouquet. Poner el palito es realmente fácil; aunque hay mil maneras estupendas yo lo hago siguiendo los pasos de este tutorial. Luego hice icing negro, cubrí con él todas las galletas y dejé secar. El icing negro a veces cuesta un poquito, pero siguiendo estos sencillos pasos podemos obtener un negro bonito de verdad. …

Galletas decoradas de mapa del tesoro

Para terminar la serie de galletas piratas, es imprescindible hacer unas con el tesoro. Aunque hay mil opciones muy bonitas –la próxima vez no faltará un cofre bien lleno de monedas- os presento dos ideas que preparé. En primer lugar, el mapa del tesoro. Existen infinidad de cortadores ad hoc, pero yo corté mis galletas a cuchillo. Hice unos rectángulos irregulares y para rematarlos fui dando pequeños cortes por todo el borde, para que el mapa fuese más antiguo. Una vez horneadas quedan así: Luego hay que cubrir con icing en tono blanco roto que utilizamos para las velas del barco, intentando que la irregularidad de los bordes se conserve. Cuando la galleta esté bien seca pasaremos al proceso de envejecido del papel. Yo utilizo siempre polvo mate en color marrón, aplicado en seco con un pincel. Es importante insistir bien en los bordes para que el efecto de un mapa roto sea más visible. Y ya están perfectas para pintar sobre ellas la isla del tesoro. Todos los elementos los hice con rotuladores comestibles; las …

My marbled cookies

Aunque llevo mucho tiempo proponiéndome escribir un post sobre mis galleteras favoritas, nunca encuentro tiempo para hacerlo. ¡Y eso que me encanta hablar sobre galletas bonitas! Como me gusta aprender de las mejores, sigo con bastante asiduidad a una galletera de Philadelphia llamada Meghan, alias Nutmeg and Honeybee, que hace y decora tanto galletas como macaron y otros dulces. A pesar de su juventud hace unos trabajos preciosos con muchísima personalidad y un gusto exquisito. Aunque su signature cookie es una que imita ágata, mis favoritas a día de hoy son sus marbled cookies, y gracias a su reciente tutorial he podido hacerlas yo también. Por fin. El marbling consiste en ir añadiendo elementos wet on wet -es decir, poner icing sobre otro icing que aún tenemos fresco- y mover los diferentes colores para lograr efectos. Me gusta bastante esta técnica porque el resultado es casi hipnótico; la galleta parece decir… muérdeme…muérdeme… Mi versión de estas galletas cuenta con algunos colores propios de Easter y primavera; a saber: rosa, turquesa, amarillo y lila. No voy a …

Rosa y oro

Llevaba tiempo viendo que algunas galleteras utilizaban para sus obras de arte unos botecitos de pintura color metalizado y tengo que reconocer que estaba loca por probarlos. Finalmente me animé a comprar varios tonos de pintura metálica y la experiencia me ha dejado más que satisfecha. Así que, aunque en esta ocasión van a ser sólo cuatro palabras, tengo que escribirlas: ¡me encantan los Metallic Food Colors de Rainbow Dust! Y no, no me pagan por decirlo -ya me gustaría a mí- pero un flechazo es un flechazo. Aunque salga a 5 euros por bote. Tiene muchos colores, todos preciosos, y me parece una opción genial para dar un brillo único a las galletas. Están listos para usar y tienen una textura cremosita de lo más agradable. Probé también a diluir la pintura con un poco de vodka pero pierde demasiada intensidad, he sacado la conclusión de que es mejor emplearla tal y como sale del bote. Ya podéis ver que para decorar estas galletas no me compliqué demasiado, pero en ocasiones less is more. Para hacer unas galletas como estas …

Galletas elegantes en cuarenta minutos

Aunque decorar galletas sea todo un placer, en ocasiones necesitamos hacer unas a toda velocidad, pero queremos que nos queden tan bonitas como siempre. Así que os presento uno de esos ejemplos de una galleta hecha en un ratito que puede darnos grandes satisfacciones, porque es preciosa a la vez que sencillísima de lograr. He de reconocer que en realidad el título tiene trampa, porque ninguna galleta debe hacerse sin dejar reposar la masa al menos un par de horas en el refrigerador. Pero si tenemos la masa estirada y refrigerada, os aseguro que en menos de cuarenta minutos podemos tener unas cuantas de estas monadas listas. La primera parte es efecto crackle o craquelado, cuya técnica debo enteramente al fantástico blog de Verónica Castañon, Con azúcar y algodón. En el enlace podéis aprender a hacer este efecto, que es muy sencillo y básicamente consiste en pintar la superficie de la galleta cruda con colorante en polvo diluido en vodka, y hornearla a una temperatura algo menor de la habitual. Como de la experiencia se aprende, para la próxima vez …

Miau

Por primera vez desde que comencé a hacer galletas, tengo la sensación de que comienzo a dominar algo. Poco a poco, a base de hacer muchos ensayos y tirar muchas cookies, he logrado un cierto control sobre el color, y conozco bien los colorantes con los que suelo trabajar. Y aunque intento mantenerme al día de cualquier novedad en este tema, he tenido que buscar un nuevo campo de batalla para sentir que voy, poco a poco, creciendo como galletera. Mi nueva obsesión es la textura. Conseguir que mis galletas tengan un aspecto algodonoso o envejecido, que el icing parezca madera o recuerde al plástico es el runrún que tengo ahora en la cabeza. Y esto me da la excusa perfecta para experimentar sin parar. Porque esto es lo que en realidad son estos gatitos: un experimento buscando texturas. Ví los cortadores de gatos de Postreadicción y me gustaron muchísimo, tanto por el fantástico trabajo como galletera de Julia como por el irresistible diseño de estos mininos. Así que decidí repetirlos con el mismo dibujo pero cambiando su textura. Hice la masa, corté los gatos, los horneé, …

Un toque de glamour

Seguro que muchos de vosotros conocéis a una de esas chicas absolutamente fanáticas de los maquillajes, ésas que están a la última de las novedades de las distintas marcas y no se pierden jamás un labial de edición limitada. No las culpo; el mundo de la cosmética es totalmente adictivo. Yo no suelo usar apenas maquillaje, pero podría comprarme sin pestañear todas las sombras de ojos de Clinique, todos los esmaltes de uñas de O.P.I. y -sobre todo- no dejaría ni una barra de labios Mac viva para las demás.  No sé si las usaría, me conformo con tenerlas. Hacer estas galletas de maquillaje fue para mí divertidísimo, y durante un rato sentí que, en cierto modo, mis sueños infantiles junto a la caja de la Señorita Pepis se habían hecho realidad. Para hacer estas cookies, empleé unos cortadores que compré en internet especialmente para la ocasión con forma de barra de labios y esmalte de uñas, así como uno circular básico. Hay que tener la precaución de hornear un par de minutos menos las barras de labios, porque son galletitas muy pequeñas y se pueden tostar …

Cómo hacer el icing dorado

Hay varias formas de pintar el icing de tonos dorados, aquí voy a describir la técnica para decorar sólo ciertas partes de la galleta con oro y no para hacerla dorada por completo. Para conseguir un color dorado necesitamos luster dust, que en español es algo así como colorante en polvo lustre metálico. Dependiendo de la marca, en el mercado podemos encontrar distintos tonos y matices de dorado: luminoso, envejecido, rosado, con reflejos cobrizos… Es difícil conocerlos todos y además son caros –4 dólares el bote de 2 gramos; la mitad más o menos que un caviar decente o la tinta de la impresora- pero una vez que utilizas el Super Gold o el Oro Maya te das cuenta de que la inversión vale la pena. Para procurar un acento dorado a mis galletas de Pascua, en esta ocasión utilicé el primer color oro que encontré en la tienda; a juzgar por el resultado creo no era el óptimo para este proyecto, le hubiese ido mejor un dorado más envejecido. Pero ya tengo en el cajón otros más bonitos y estoy deseando utilizarlos. Para aplicar …