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Unas galletas polares

Con la ola de frío que estamos disfrutando en Europa, que hasta en mi querida Valencia ha nevado, creo que estas galletas polares van como anillo al dedo para contaros lo feliz que soy con una de mis últimas adquisiciones: la magnífica paleta de colores en polvo Petal Crafts. Consiste en un estuche con 24 colores comestibles que se pueden usar a modo de acuarela -mezclando con un poco de líquido- o como matizadores aplicándolos en seco sobre el icing. Como tenía tantas ganas de usarlos y además me enamoré de los pingüinos del documental El viaje del emperador, pensé que era la ocasión perfecta para estrenar unos fantásticos cortadores que me habían regalado -qué haría yo sin Marta, mi galletera polaca favorita-. Así que me propuse hacer un set de galletas de temática ecologista cuyo nexo fuera mi nueva paleta de colores, y os voy a contar cómo hacerlas. Ante todo, necesitaremos hornear galletas con nuestra receta y cortarlas con forma de pingüino, oso polar y un círculo que dividiremos en dos para hacer los iglús. Necesitaremos preparar icing en …

Let it go

Justo antes de marcharme de vacaciones recibí el encargo de unas galletas basadas en las princesas de Frozen. Después de algo más de dos años haciendo galletas ya me extrañaba a mí que no me las hubiesen pedido antes, ni siquiera mis hijas, y eso que sucumbieron al bombazo Frozen desde el primer momento. Nunca he sido muy fan de las princesas Disney, pero el día que fui al cine a ver Frozen salí absolutamente maravillada. Pasé un rato estupendo y (ojo, spoilers) me encantó el hecho de que el amor verdadero esta vez fuese de hermanas y no de un príncipe medio bobo, como suele suceder. Así que acepté gustosa el encargo de estas galletas, aunque desde el principio tuve claro que iba a hacer mis Frozen y no una reproducción realista de las muñecas de Disney. Para empezar escogí uno de mis cortadores favoritos y lo modifiqué un poco de largo gracias a uno de los complementos que trae la caja maravillosa de Sugarbelle. Ayudándome del mismo cortador hice unos cuantos dibujos para tener claro el diseño de mis galletas …

Paella valenciana

La verdadera paella valenciana es la paella de pollo y conejo. En la Comunidad Valenciana se suele comer todos los domingos; mejor si puede hacerse en leña. Lo habitual es acompañarla con un buen vino tinto, y por supuesto con familia y amigos. Ingredientes para 4 personas: Pollo (600-700 g, unos 8-10 trozos medianos) Conejo (300 g, unos 4-6 trozos medianos) Una cucharada sopera de pimentón rojo dulce molido 2 dientes de ajo 12 cucharadas soperas de tomate natural rallado Hebras de azafrán al gusto o en su lugar una cucharadita pequeña de colorante alimentario Ferradura, rotjet o judía verde ancha, 400 g Judía blanca o tabella, 100 g Garrofón, 100 g 3 ó 4 alcachofas Arroz  bomba, 320 g (70-80 g por persona) Agua Aceite de oliva virgen (15 cl. o 150 g) Sal Elaboración: Se sofríe bien la carne de pollo y conejo con el aceite de oliva y la sal. Una vez bien dorada la carne se añade la judía verde plana, cuyas variedades más empleadas son la bajoqueta, la ferradura y el rotjet; y la tabella -a veces escrita con b y a …

Flores para mamá

Mi madre, además de una mujer fuera de serie y un verdadero fenómeno de la naturaleza, es una loca de las plantas y las flores. Es capaz de plantar un huerto casi en cualquier parte, sabe los nombres de las flores en latín y ver con ella un jardín botánico es tan apasionante que acaba por ser un suplicio, porque no se deja un cartelito sin leer. Ahora que soy mamá, valoro doblemente todo lo que ella es y hace, y he aprendido a reconocer su enorme mérito. El que le hizo falta para sacar adelante junto a mi padre una familia de 7 hijos, y mantener a la vez una profesión. El hecho de que haya sido un poco sargenta me parece ahora inevitable, ya hasta le veo su encanto. El caso es que de niña no recuerdo a mi madre leyendo un libro o viendo una película entera hasta el final; llegué a pensar que era una mujer sin más hobbies que su familia y su trabajo. Error. Lo que no tenía mi madre era un minuto para sí misma. …

Felices Pascuas

Cuando se acercan fechas señaladas en las que sé que voy a decorar muchas galletas, me encanta organizarme para hacer cosas distintas. No sólo para no aburrirme, sino porque también es como un reto conmigo misma. Las galletas de Pascua o Easter son uno de esos momentos, por lo que este año he querido hacer muchas cosas distintas. Y por supuesto diferentes de las del año pasado, cuando hice mis primeras galletas aerografiadas y las flores de encaje doradas. El primero de mis proyectos para celebrar este Easter han sido estos huevitos, de los que me enamoré a primera vista. No de mis galletas, sino de esta fotografía de un DIY que encontré en Pinterest: Aunque mi idea inicial fue copiar los diseños tal cual, mientras decoraba me fui yendo por las ramas y acabé haciendo una propia versión de los huevitos. Tengo que reconocer que me equivoqué con el azul, mucho más bonito en la imagen original, pero en aquel momento me apeteció probar algo con dorado. Me guardo la imagen en mi tablero para …

Rosa y oro

Llevaba tiempo viendo que algunas galleteras utilizaban para sus obras de arte unos botecitos de pintura color metalizado y tengo que reconocer que estaba loca por probarlos. Finalmente me animé a comprar varios tonos de pintura metálica y la experiencia me ha dejado más que satisfecha. Así que, aunque en esta ocasión van a ser sólo cuatro palabras, tengo que escribirlas: ¡me encantan los Metallic Food Colors de Rainbow Dust! Y no, no me pagan por decirlo -ya me gustaría a mí- pero un flechazo es un flechazo. Aunque salga a 5 euros por bote. Tiene muchos colores, todos preciosos, y me parece una opción genial para dar un brillo único a las galletas. Están listos para usar y tienen una textura cremosita de lo más agradable. Probé también a diluir la pintura con un poco de vodka pero pierde demasiada intensidad, he sacado la conclusión de que es mejor emplearla tal y como sale del bote. Ya podéis ver que para decorar estas galletas no me compliqué demasiado, pero en ocasiones less is more. Para hacer unas galletas como estas …

Un boceto de la Alhambra

Aunque llevo muchos años dando tumbos por el mundo y la vida me ha hecho bastante desarraigada, si me preguntan de dónde soy tengo pocas dudas: soy de Graná. De Granada, Andalucía, España. Lo digo con muchísimo orgullo. Aunque es una ciudad mundialmente famosa por su belleza, cada vez que voy vuelvo a enamorarme. No sé si es la luz, el aire o qué tiene Granada que me alegra el alma. Tal vez sea simplemente que es mi tierra. De momento no me he visto capaz de dedicar unas galletas dignas a Granada, aunque sé que las tengo pendientes. Pero al descubrir unos stencils que recordaban a los mosaicos de la Alhambra, no pude resistirme a hacer unas galletas con ellos. A todos los que no hayan visitado la Alhambra les recomiendo comenzar a preparar el viaje ya; sencillamente no conozco a nadie que se haya visto decepcionado por la imponente belleza de esta joya del arte islámico. Este que os presento hoy es sólo un boceto de las galletas que espero hacer dentro de no mucho. Un …

The brother I love

El día que cumplí un año, un mes y cuatro días, llegó al mundo mi hermano, y tengo la impresión de que en ese preciso momento ya empezó a volverse loco por la música, aunque no descarto que dentro del útero de nuestra madre fuera ya siguiendo con el piececito el ritmo de alguna canción. Es que me estoy refiriendo a loco grave; loco como cuando las galleteras empezamos a decorar galletas. Ya de muy pequeño, si encontraba una canción que le gustaba, la ponía eternas veces a todo trapo, hasta que la agotaba por completo. He visto en múltiples ocasiones cómo la música le subía y bajaba el estado de ánimo en cuestión de minutos. Cómo necesita -más que el aire- compartir cada canción que logra ponerle los pelos de punta. Mi hermano es un apasionado total por la música. Así que con el tiempo, nos hemos acabado encontrando en el mundo paralelo de los blogs. Sólo que en lugar de decorar galletas, él escribe uno de los mejores de temática musical que conozco. Más de 500 canciones ya, con textos que jamás dejan indiferente, …

Ory

Desde hace un par de meses tengo una nueva hermana. Es tranquila y afectuosa, montañera, bastante asustadiza y muy simpática. Se llama Ory, y mi padre la adoptó de la perrera municipal, donde estuvo viviendo más de un año. Como mis hijas se han vuelto locas con Ory, insisto a mi padre en que venga a visitarnos a Varsovia. Él, que es un padre muy responsable, dice que vendrá cuando su perrita no se hiele con las nieves polacas. A lo que yo, que como hija soy bastante plasta, le propongo una solución mejor: una ropita adecuada para los fríos de mi nueva ciudad. Para ilustrar mi idea, le voy a mostrar estas galletas que hice de perritos con diferentes modelos. Que me sirvieron, además, para desatascar el aerógrafo y estrenar mi nuevo deshidratador –vaya maravilla, no sé cómo no lo compré antes-. En primer lugar hay que hacer unas galletas con forma de perrito. De Alemania me traje este cortador con forma de perro salchicha que me encanta; es fácil de encontrar y barato. Luego cubrir por …

Un paseo por Varsovia

Ahora que empieza el frío -el frío de verdad– había decidido no volver a salir de casa y pasar los días horneando, calentita. Estaba dedicada a mis galletas cuando recibí una interesante propuesta: un tour guiado por el casco antiguo de Varsovia. Decidí dejar secando mis galletas y allá que me fui, con mi bufanda y mi paraguas, a ver las bellezas de esta ciudad y aprender un poco. La historia de Polonia está tan llena de invasiones, guerras y levantamientos que acabas empatizando con los habitantes de este país. Los polacos son enormemente corteses pero serios; después de saber que han sido atacados por suecos, checoslovacos, lituanos, prusianos, rusos, ucranianos, turcos y alemanes, y haber sobrevivido a 35 años de gobierno comunista, soy un poco más tolerante con su carácter, tan diferente al español y al latino. La ciudad de Varsovia resultó completamente destruida y la mayor parte de las antigüedades que disfrutamos ahora son reconstrucciones que se hicieron a partir de los años 80. A pesar de todo, la ciudad tiene rincones realmente preciosos que permiten …