Mes: febrero 2016

Tres colores y una galleta

He aquí un pequeño juego galletero que hice el otro día. Tenía que hacer unas galletas muy coloridas para un cumpleaños, así que se me ocurrió experimentar con el fondo o background antes de decorar las galletas con el dibujo de una tarta. Me propuse utilizar tres colores de icing -frambuesa, turquesa y amarillo-, mezclarlos con un poco de vodka y aplicarlos de formas diferentes a ver qué pasaba. Y estos fueron los resultados de mi experimento, con el que pasé una de las mejores mañanas galleteras desde que empecé a dedicarme a esto. 1º Qué pasa con las galletas cuando aplicamos el color dando toques con un pincel mediano. Mezclaremos el icing coloreado con unas gotas de vodka y lo aplicaremos con un pincel no demasiado duro. La técnica consiste en dar toquecitos sobre la glasa con el pincel bien mojado, haciendo un dibujo similar a los pétalos de una flor. Y haremos lo  mismo con los tres colores, dejando secar entre uno y otro para evitar que se nos mezclen. El resultado del experimento nº1 me sorprendió; da la impresión …

Galletas de Han Solo en carbonita

Suelo pasar ratos buceando por la red buscando cositas para mis galletas, y aunque me gusta comprar en tiendas buenas -y si son españolas aún mejor- la verdad es que en eBay o Aliexpress encuentro bastantes artículos made in China, a veces de mala calidad, pero tan baratos que los acabo comprando para probar y experimentar. Esta vez me topé con un molde de silicona de Han Solo atrapado dentro de la carbonita que se vende para hacer cubitos de hielo, pero también puede servir para decorar unas galletas. Así que si eres una de esas personas con un hijo o marido o amigo fan de Star Wars -¡o tal vez tú mismo!-  y no has hecho galletas nunca, esta es la ocasión perfecta para hacer unas nivel principiante, y que tus niños y sus amigos piensen que eres más guay que George Lucas. Para hacer estas galletas necesitarás: -Masa de galletas, fácil de hacer con esta receta. Hay que tener la masa preparada, estirada y bien fría antes de empezar a decorar. -Un molde de silicona; en …

Disciplina militar

Cuando era pequeña, no sé si por tener muchos hermanos varones o por ser la segunda de tantos, pasé una época en la que las cosas de chica me molestaban. Me repelían el rosa y las princesas, y odiaba que se esperase de mí un rol femenino; cada vez que me preguntaban si de mayor quería ser enfermera yo respondía que iba a ser militar. Guardia Civil nada menos. Ahora sé que la disciplina militar no va conmigo y no hubiese aguantado más de 10 ó 12 días de instrucción, pero en aquella época me parecía que ser guardia civil era lo más indicado para una tipa dura como yo. Supongo que lo que me gustaba era dejar sin palabras a los chicos que se me acercaban, y con el rollito militar os aseguro que lo conseguía. Mi vocación militar fue sin embargo efímera, y desapareció por completo cuando cumplí 11 años. Justamente saltó por los aires el día que me enamoré de un niño de 12 al que mi hermana y yo pusimos un …

The brother I love

El día que cumplí un año, un mes y cuatro días, llegó al mundo mi hermano, y tengo la impresión de que en ese preciso momento ya empezó a volverse loco por la música, aunque no descarto que dentro del útero de nuestra madre fuera ya siguiendo con el piececito el ritmo de alguna canción. Es que me estoy refiriendo a loco grave; loco como cuando las galleteras empezamos a decorar galletas. Ya de muy pequeño, si encontraba una canción que le gustaba, la ponía eternas veces a todo trapo, hasta que la agotaba por completo. He visto en múltiples ocasiones cómo la música le subía y bajaba el estado de ánimo en cuestión de minutos. Cómo necesita -más que el aire- compartir cada canción que logra ponerle los pelos de punta. Mi hermano es un apasionado total por la música. Así que con el tiempo, nos hemos acabado encontrando en el mundo paralelo de los blogs. Sólo que en lugar de decorar galletas, él escribe uno de los mejores de temática musical que conozco. Más de 500 canciones ya, con textos que jamás dejan indiferente, …

Galletas decoradas con cariño

Cuando hablo con mis amigos y conocidos sobre galletas, muchos me preguntan cual es el secreto de las galletas decoradas. Yo les explico que no hay una fórmula mágica, más que apasionarte por lo que haces y cuidar al máximo cada uno de los pasos necesarios para lograr unas cookies bien bonitas. Lo que tengo muy claro es que para decorar galletas hay que ir sobrado de un ingrediente totalmente imprescindible: el cariño. Ya puede ser el cariño a quien voy a regalar unas galletas, a quien me las encarga, al tema que las origina, o incluso el cariño a la propia galleta, que un poco hija mía sí que es. Y cuando es tu preciosa hija pequeña, que cumple tres añitos, la que quiere galletas, el corazón se te acelera y te late de emoción con cada átomo de azúcar glas. ¡Unas galletas para mi maravillosa Irene! Como ella insiste en que ya no es una bebé, sino una mayor y prinsesa sirenita, su mamá le galleteó unas cuantas bonitas sirenas con todo el cariño del mundo. Hacía mucho que no …